Corona Borealis (constelación) Diosa del laberinto: sueña, al menos, con mi sed insaciable. Un loco quiso atarte con seda y para siempre a sí en la muerte. Un loco lógico que hundió su vida en el infierno solo para secarse entre Migalas, Eperias y Segadoras. El laberinto es el mundo, explica el loco, y en la muerte el sueño eterno empieza en el comienzo. Hay un hilo tenue entre la mesa vacía y la butaca olvidada en las que me siento de noche. Hay un hilo tras el mundo y una isla terrible y mar y espuma y sal… El loco ha trastornado la rueca con la seda de una araña enorme que lo muerde en las tardes. Y tú duermes tranquila, sobre la playa, soñando dulcemente entre mil arañas, en la arena… 07/2025
La naturaleza muerta con el conejo, de caza de la bolsa y pedernal y pólvora (Jean Baptiste Simeon Chardin). Si tan solo pudiera eludir tantos anuncios, si pudiera tomarlos de la oreja como a un conejo muerto y mostrarlos a otro cazador, sangrantes, listos para el fuego. Si tan solo pudiera, como Pessoa, abstraerme con alguien y tomarlo de la mano y llevarlo a constatar a César Dávila y engullirlo de una sola ira. Si pudiera hundir la tinta en sus ojeras y aliviarlo al instante para que sea el vómito su pena. Si, entre tardes, tuviera la ocasión de asfaltarme. Si, además, tuviera en los nudillos atrapada alguna idea para romperle a alguien los dientes... Pero esta máquina terrible y estadística quiere apretar mis intestinos sin descanso, quiere amasarlos y esculpir su idolatría en mi regazo. Con fuste nos golpea, ¡horror! a todos y sin tregua: párteme, cúbreme, sálvame. Y la Angustia, que es la madre adoptiva de esos todos, se levanta. Y l...
Boeing pasando a lo lejos (Sounds Fx). En el fondo negro de la página hay un surco, veteado de sonidos estridentes. En el fondo de esta luz filtrada, de este simulacro. Pero yo cargo en la mente un eco vivo. El eco de un recuerdo que se posa, solo, sobre esta cabeza aplastada. El eco grave y profundo de una ola de aire como el mar. Pasa siempre un Boeing por el cielo, como hoy, y yo recuerdo ese sonido en el mañana. Y le tomo una nostalgia, una pena y un amor tan lindos… Pasan los aviones como olas en el mar de aire: Para siempre, desde siempre, como nunca. Y yo los siembro en este surco oscuro, ruidoso y apagado, A ver si ayer me crecen en las tardes...